La diabetes es una enfermedad silenciosa que no solo afecta los niveles de glucosa en sangre, sino también la salud de los pies. El pie diabético —una de sus complicaciones más temidas— puede tener consecuencias graves si no se presta atención a detalles tan sencillos como el calzado adecuado y su revisión periódica.
¿Por qué es tan importante el calzado en diabetes?
Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar neuropatía periférica (pérdida de sensibilidad) y enfermedad vascular periférica (mala circulación), especialmente en las extremidades inferiores. Esto significa que pequeñas lesiones, rozaduras o puntos de presión que para otros serían molestos, pueden pasar desapercibidos y evolucionar hacia úlceras abiertas, dolorosas y de difícil cicatrización.
La literatura científica podológica indica que:
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La neuropatía reduce la percepción del dolor, lo que hace que lesiones por fricción o presión no se detecten a tiempo.
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La mala circulación retrasa la curación y aumenta el riesgo de infección.
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Las deformidades del pie (como dedos en martillo, juanetes o arcos alterados) son más comunes en personas con diabetes y requieren accesorios adaptados para evitar puntos de presión.
El calzado como herramienta de prevención
Un estudio podológico bien establecido señala que el calzado inapropiado es una de las principales causas de aparición de úlceras en personas con diabetes. Por eso:
- Elegir bien el calzado puede reducir significativamente el riesgo de lesiones.
- Revisar el interior del zapato diariamente ayuda a detectar objetos, costuras ásperas o zonas desgastadas que pueden causar daño.
- Calzado personalizado o adaptado, en casos con deformidades o riesgo elevado, protege mejor que el calzado estándar.
Revisión diaria: ¿Qué buscar?
La revisión del calzado debe formar parte de la rutina diaria de todo paciente con diabetes. Aquí algunos puntos clave:
- Revisa el interior antes de ponértelo: Busca piedras, costuras levantadas, pliegues o cualquier irregularidad.
- Observa la plantilla: ¿Está desgastada? ¿Desplazada? Una plantilla irregular puede generar puntos de presión.
- Mira el exterior: Un desgaste desigual indica que el pie ejerce presión en zonas concretas, lo cual puede requerir soportes ortopédicos o cambio de calzado. Además pueden haber elementos externos que causen daños como chinchetas o clavos.
- Comprueba el ajuste: Debe haber espacio suficiente para mover los dedos, sin que el pie deslice dentro del zapato.
La podología como aliada
La revisión profesional periódica por un podólogo es fundamental. Un especialista puede:
- ✔ Evaluar la marcha y la forma del pie.
- ✔ Recomendar plantillas personalizadas.
- ✔ Detectar lesiones incipientes antes de que se compliquen.
La evidencia clínica muestra que los programas de cuidado de los pies que incluyen educación, revisión de calzado y seguimientos regulares reducen la incidencia de úlceras y amputaciones en pacientes diabéticos.
