El drop es la diferencia de altura (medida en milímetros) que existe entre la parte posterior de la zapatilla (talón) y la parte delantera (antepié). Es, en esencia, la inclinación o el "tacón" que tiene el calzado deportivo.
Clasificación del Drop
- Drop Alto (8 a 12 mm): Es el estándar tradicional. Facilita el apoyo del talón (talonar) y reduce la tensión inicial en el tendón de Aquiles.
- Drop Medio (4 a 8 mm): Un punto intermedio que suele favorecer una técnica de carrera más "natural" o de mediopié.
- Drop Bajo o Cero (0 a 4 mm): Típico del calzado minimalista. Busca que el pie trabaje de forma plana, similar a estar descalzo.
Implicaciones Podológicas: ¿Cómo afecta al cuerpo?
La elección del drop no es solo una cuestión de comodidad; altera la distribución de cargas en el aparato locomotor:
1. Repercusión en la Cadena Posterior
Un drop alto mantiene el tendón de Aquiles y la musculatura de la pantorrilla (gemelos y sóleo) en una posición acortada. Si bien esto puede aliviar el dolor en casos agudos de tendinopatías, el uso prolongado puede reducir la elasticidad de estos tejidos.
2. Localización del Impacto
- Drop Alto: El impacto principal se lo lleva el talón. Esto traslada mayor carga mecánica hacia las rodillas y la cadera.
- Drop Bajo: El impacto se desplaza hacia el antepié y mediopié. Esto protege las rodillas pero exige un trabajo mucho mayor de los tobillos, la fascia plantar y los metatarsos.
3. La Postura y la Columna
Al elevar el talón, el centro de gravedad del cuerpo se desplaza ligeramente hacia adelante. Para compensar, el cuerpo ajusta la posición de la pelvis y la columna, lo que en algunos pacientes puede derivar en tensiones lumbares.
El Drop recomendado frente a diferentes patologías:
